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Pintura al óleo de una esquila en un galpón patagónico

Qué tener listo antes de que llegue la comparsa.

La esquila se gana o se pierde antes del primer animal. Lo que conviene resolver un mes antes, dos semanas antes y la semana de la esquila.

5 de octubre de 2026 (4 min de lectura)

En corto

Un mes antes, cuente la majada por categoría, arregle con la comparsa por escrito y hable con su veterinario. Dos semanas antes, deje el galpón limpio y sin hilo de polipropileno, revise la prensa y la balanza y arme la planilla del romaneo. La semana de la esquila, que la lana esté seca y la majada separada por categoría.

La comparsa llega, esquila y se va en pocos días. Todo lo que no esté resuelto antes se resuelve apurado, y en la esquila lo apurado se paga en kilos, en calidad de lana o en días de comparsa. Esta guía ordena lo que conviene tener listo, en el orden en que suele hacer falta.

Un mes antes

  • Cuente la majada por categoría. Ovejas, borregas, carneros, capones y corderos, por cuadro. Con ese número se arregla el precio con la comparsa, se calculan los insumos y se sabe cuántos días va a llevar.
  • Arregle con la comparsa por escrito. La fecha, la cantidad estimada de animales, el precio por lata (el carnero y la oveja con dos años de lana cuentan dos latas), quién pone la comida y el alojamiento, y qué se hace si llueve. Un mensaje con todo eso evita la discusión del último día.
  • Hable con su veterinario. Qué conviene hacer en la majada antes de esquilar y con cuánta anticipación. Si esquila antes de la parición, confirme también la fecha estimada de parto.
  • Revise las certificaciones. Si su lana es orgánica o tiene una certificación de bienestar animal, fíjese qué registros le van a pedir de esta esquila y téngalos a mano.

Dos semanas antes

  • El galpón. Piso y playa de esquila limpios, sin restos de la temporada anterior. Ningún hilo de polipropileno cerca de la lana. Una sola fibra contamina un fardo y baja su precio.
  • Los insumos. Bolsas o fardos suficientes para la cantidad de animales, etiquetas para identificarlos, la prensa funcionando y la balanza revisada.
  • La planilla del romaneo. Una hoja por fardo con el número, el tipo de lana y el peso. Es el papel que después se compara con la liquidación.
  • Corrales y bretes. Que aguanten el movimiento de toda la majada y que el encierre quede cerca del galpón.

La semana de la esquila

  • La lana tiene que estar seca. La lana mojada no se esquila ni se enfarda, porque se calienta y pierde valor. Si viene lluvia, conviene tener la majada bajo techo la noche anterior.
  • El encierre previo. Los animales esquilados con la panza vacía sufren menos y ensucian menos la lana. Pregúntele a su veterinario cuántas horas de ayuno convienen en su caso.
  • Separe por categoría. Esquilar cada categoría junta ordena el trabajo y deja los vellones parejos para clasificar.

Durante la esquila

  • Acondicione la lana. El vellón por un lado y la barriga, las garras y los pedazos por otro, como piden las normas de acondicionamiento de Prolana. Una lana bien acondicionada se vende mejor.
  • Identifique cada fardo apenas se cierra. Número, tipo de lana y peso en la planilla, en el momento. Lo que se anota a la noche de memoria se anota mal.
  • Saque las muestras para el análisis. La finura y el rinde se miden en laboratorio y son los que fijan el precio.

Después de la esquila

  • Arme el papel para el comprador. La cantidad de fardos, los kilos por tipo de lana y los análisis, en un solo documento.
  • Guarde el romaneo. Cuando llegue la liquidación de la barraca, ese papel es el que le dice si llegaron los mismos kilos que salieron.
  • Anote lo que aprendió. Cuántos días llevó, qué faltó y qué sobró. El año que viene lo va a necesitar.

La lista para tener a mano

  1. Majada contada por categoría y por cuadro.
  2. Comparsa arreglada por escrito.
  3. Indicaciones del veterinario.
  4. Registros de la certificación, si corresponde.
  5. Galpón limpio y sin polipropileno.
  6. Bolsas, etiquetas, prensa y balanza.
  7. Planilla del romaneo.
  8. Plan por si llueve.

Si lleva su campo en KONDOR, pídale la preparación de la esquila y le arma un documento con la majada por categoría, la lana de los años anteriores, la proyección de la señalada y cómo viene el pasto de cada cuadro, listo antes de que llegue la comparsa. Y cuando vende, le tilda los fardos que salieron y le dice qué le queda en el galpón.

Escrita por Mateo Pautasso Cavanagh, fundador de KONDOR.