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Pintura al óleo de fardos de lana y una balanza en un galpón

Cómo leer la liquidación de la lana y cruzarla con su romaneo.

Qué dice cada renglón de la liquidación, de dónde salen las diferencias de kilos y cuándo vale la pena preguntar.

1 de octubre de 2026 (3 min de lectura)

En corto

La liquidación dice los kilos sucios, el rinde, los kilos base limpia, la finura y los descuentos. Para cruzarla con su romaneo, fíjese que estén todos los fardos, compare los kilos fardo por fardo y saque la diferencia total. Una diferencia chica y pareja suele ser humedad o balanza; una grande o concentrada merece una pregunta.

La liquidación de la lana es el papel que define cuánto cobra por el trabajo de todo el año, y muchas veces se firma sin mirarla en detalle. Esta guía explica qué dice cada parte y cómo compararla con lo que salió de su campo.

Qué trae una liquidación

  • Los kilos sucios. Lo que pesó la lana como salió del galpón, con grasa, tierra y humedad.
  • El rinde. El porcentaje de lana limpia que queda después de lavarla. Una lana con 60 % de rinde deja 60 kilos limpios cada 100 sucios.
  • Los kilos base limpia. Los kilos sucios llevados a lana limpia con un estándar fijo de humedad y residuos. Es la cantidad sobre la que muchas veces se fija el precio.
  • La finura. El diámetro de la fibra en micras. Cuanto más fina, más vale, y es el dato que más mueve el precio.
  • El largo y la resistencia de la mecha, y a veces el color y la materia vegetal.
  • El precio. Por kilo sucio o por kilo base limpia, según lo que se haya arreglado.
  • Los descuentos. La comisión, el flete, el seguro, los análisis y los impuestos que correspondan.

Cómo cruzarla con su romaneo

El romaneo es su planilla de la esquila, fardo por fardo. La comparación tiene tres pasos.

  1. Los fardos. ¿Llegaron todos? Cada número de su planilla tiene que estar en la liquidación.
  2. Los kilos, fardo por fardo. Al lado de cada fardo, lo que pesó en la estancia y lo que pesó en la barraca.
  3. La diferencia total. La suma de la estancia contra la suma de la barraca, en kilos y en porcentaje.

Un ejemplo. 38 fardos que pesaron 7.412 kilos en la estancia y 7.318 en la barraca. Faltan 94 kilos, un 1,3 %. A un precio de USD 7,40 el kilo, son unos USD 700.

De dónde salen las diferencias

  • La humedad. La lana pierde peso al secarse. Si se pesó húmeda en el campo y seca en la barraca, la diferencia es real y no es de nadie.
  • La balanza. Dos balanzas distintas casi nunca dan lo mismo. Por eso conviene revisar la suya antes de la esquila.
  • Los fardos mal identificados. Un número cambiado hace que un fardo parezca liviano y otro pesado.
  • Un fardo que falta. Pasa poco, pero pasa.

Cuándo preguntar

Una diferencia chica y repartida en todos los fardos suele ser humedad o balanza. Una diferencia grande, o concentrada en pocos fardos, merece una pregunta. Pida el detalle por fardo y compárelo con su planilla. La mayoría de las veces la explicación es simple, y preguntar con los números en la mano cambia la conversación.

El precio

Compare el precio que le pagaron con los precios de referencia por finura que publica Prolana, de la misma semana y de la misma finura. No va a coincidir exacto, porque cada lote tiene lo suyo, pero una diferencia grande es otra pregunta para hacer.

Lo que conviene guardar

  1. El romaneo de la esquila, fardo por fardo.
  2. Los análisis de laboratorio.
  3. La liquidación completa.
  4. El precio de referencia de la semana de la venta.

Si lleva su campo en KONDOR, Sepa cuánta lana llegó a la barraca pone el total de sus fardos al lado del que liquidó la barraca, le avisa si no coinciden y le pregunta la causa. Y tiene a mano el precio de referencia de Prolana de la semana.

Escrita por Mateo Pautasso Cavanagh, fundador de KONDOR.