
Qué mira un comprador de lana, y cómo llevar la venta fardo por fardo.
El comprador mira la finura, el rinde y el lote. El productor que sabe qué fardos vendió y cuáles le quedan negocia mejor la próxima.
En corto
El comprador mira la finura en micrones, el rinde al peine, el largo y la resistencia de la mecha, el color y la materia vegetal, y si el lote está acondicionado y certificado. Antes de sentarse a negociar conviene tener los análisis, los kilos por tipo de lana y saber qué fardos quedan sin vender. Llevar la venta fardo por fardo deja el stock de lana siempre al día.
La lana es, para la mayoría de los campos ovinos de la Patagonia, el ingreso del año. Se vende una vez, a veces en dos o tres partes, y lo que se negocia en esa charla pesa más que casi cualquier otra decisión.
Qué mira el comprador
- La finura. Se mide en micrones. Cuanto más fina, más vale el kilo.
- El rinde al peine. Cuánta lana limpia queda de cada kilo sucio. Dos lotes de la misma finura valen distinto si rinden distinto.
- El largo y la resistencia de la mecha. Una mecha que se corta, por un año difícil o un problema sanitario, baja el precio.
- El color y la materia vegetal. Lana manchada o con semillas se paga menos.
- El lote. Si está bien acondicionado, separado por tipo y con su certificación, si la tiene.
Qué tener a mano antes de negociar
Los análisis de finura y rinde de cada lote, los kilos por tipo de lana, los fardos que quedan sin vender y el precio de referencia del momento para su finura. Con eso, la oferta se compara contra algo y no a ojo.
Llevar la venta fardo por fardo
Si la lana se vende en partes, saber qué fardos salieron y cuáles quedan evita vender dos veces lo mismo en los papeles, o quedarse con un lote olvidado en el galpón. Lo simple es anotar la venta en el momento, con los kilos y el precio, y marcar los fardos que salieron.
Después de vender, vale la pena cruzar lo que pesó en la estancia con lo que dice la liquidación, como explicamos en la diferencia entre el romaneo y la liquidación.
Si lleva su campo en KONDOR, la próxima vez que venda, cuénteselo a KONDOR con los kilos y el precio. Le tilda los fardos que suman esos kilos, usted confirma y la venta queda registrada fardo por fardo, con lo que le queda en el galpón.
Escrita por Mateo Pautasso Cavanagh, fundador de KONDOR.