
Un número sin su grado de certeza puede costarle plata.
Toda respuesta es tan buena como los datos que la sostienen. Por qué conviene saber cuándo un número es firme y cuándo es una estimación, antes de decidir con él.
En corto
Un número firme y una estimación se ven igual en la pantalla, pero no sirven igual para decidir. Antes de vender corderos, pedir un crédito o calcular cuánta hacienda aguanta el invierno, conviene saber qué tan segura es la respuesta y qué dato le falta para serlo. Cuando se carga el dato que falta, la confianza sube.
Hay respuestas que son un dato y respuestas que son una estimación. «Lleva gastados 4.380.000 pesos en sanidad este año» sale de sumar gastos cargados. «Va a tener entre 1.150 y 1.300 corderos en la señalada» sale de una proyección. Las dos se leen igual, y no valen igual para decidir.
Las decisiones que dependen de una estimación
- Vender corderos antes de la señalada. Si la proyección está hecha con un conteo viejo, puede vender de más.
- Cuánta hacienda aguanta el invierno. Depende del pasto que viene, que es una estimación.
- Pedir un crédito. El banco va a creer en el número que usted le lleve.
- Aceptar una oferta. El costo por kilo puede estar incompleto si falta cargar un mes de gastos.
El riesgo del asistente que suena seguro
Muchos asistentes contestan con la misma seguridad cuando saben y cuando no. Para un productor eso es peligroso, porque un número dicho con firmeza invita a decidir. Lo que hace falta es que cada respuesta diga qué tan segura es y por qué.
Alta, media y baja
- Alta. Sale de datos cargados y al día. Se puede decidir con ella.
- Media. Le falta un dato o alguno quedó viejo. Sirve para orientarse, y conviene completar antes de una decisión grande.
- Baja. Le faltan datos importantes. Es una primera idea, no un número para decidir.
Lo más útil es que la respuesta diga cuál es el dato que falta. «Para afinar la respuesta, falta el conteo de octubre de La Aguada» le dice qué cargar, y al cargarlo la confianza sube.
Es lo que conviene pedirle a cualquier número de su campo, empezando por las diez preguntas que deberían salir en un minuto.
Si lleva su campo en KONDOR, cada respuesta trae su confianza, y cuando le falta un dato le dice cuál. Hágale una pregunta a KONDOR y toque la etiqueta de la confianza.
Escrita por Mateo Pautasso Cavanagh, fundador de KONDOR.